| Emilio Llanos |
Es verdad, que el tema de prisiones en momentos puntuales tiene una gran
repercusión mediática. Baste recordar el ingreso en Prisión de políticos corruptos
(demasiados, lo que dice poco de la salud democrática de un país) y también por
execrables asesinatos que han provocado gran dolor en familiares y amigos de
las víctimas. Pero tanto en unos casos como en los otros, raramente la
ciudadanía se para a pensar en que los culpables pasarán largos años en prisión
donde serán, no solo custodiados sino también tratados por trabajadores
penitenciarios.
Unos profesionales largamente
olvidados por la Administración. Es cierto que en este sentido, el gran
culpable ha sido el Sr. Yuste, que durante años ha estado gestionando de forma
anodina la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Pero no es menos
cierto, que algunos políticos en la oposición decían una cosa y ya en el poder
han cambiado de opinión, llegando incluso a presentar una propuesta de
negociación y retirándola a los tres días, evidenciando la poca seriedad con la
que afrontan el problema.